Cuando te das cuenta de que estas en tu habitación, manteniendo tu mente ocupada, pensando en otras cosas. Dejas aparte tus recuerdos, tus rayadas, ahora mismo solo existes tú y tu mundo. Sé que echabas de menos esa sensación, cuando sientes que aun estando sola puedes rozar el cielo con los dedos. Pero ahora escribiendo esto, estas pensando en todos tus problemas, un repentino cambio, todos tus problemas de golpe, ¿a qué te ahogas? Muchas veces cuando todo iba mal te desahogabas escribiendo, otras arremetiendo contra todo lo que encontrabas a tu paso, ahora, nada de eso te sirve. Ni llorar hasta la hora en la que reloj anuncia que es hora de levantarse. Todas esas miradas que van a parar al suelo, todas esas lágrimas incrustadas en la almohada. Todo eso es cosa del pasado, no más esperanzas en vano, ni sonrisas fingidas. Lo que hoy es un no, mañana puede ser un si. Disfruta, porque nunca sabes que momento será el último.
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