sábado, 27 de abril de 2013

"A nadie le importa mientras todo vaya bien."

Hacer como si todo aquello que hace unos meses me destruía por dentro y me rompía en mil pedazos ya no me importase, como si ya no hiriese, como si todo eso hubiese pasado a otra página, hubiera cambiado de libro, o como si todo hubiese simplemente desaparecido. Y en realidad no, eso no ha ocurrido, nunca, esa mierda sigue ahí y cada vez pesa más, cada día que pasa me cuesta más levantarme de la cama y mirar por la ventana, porque sé que que de una manera u otra, ese día será tan nefasto como el anterior. Me cuesta más incluso respirar hasta el punto de que me falta el aire, siento que me ahogo, y veo como todo se difumina, las siluetas son sinuosas, y ya no hay nitidez suficiente para diferenciarlas.
Cada tic-tac del reloj es un segundo agónico. "Tic", pienso más en cosas que no tienen sentido, "tac", en personas que no saben que existo. Cuando alguien menciona tu nombre siento que las piernas no me sostienen, cuando pienso que si hubiese hecho algo diferente todo sería diferente. Esa sensación cuando pienso en todas esas cosas que no digo. Pero no, yo me lo callo y aguanto, sonrío y asiento, luego soy yo la mala, la falsa, la que pasa de todo el mundo y a quien no le importa nadie. Si tú supieses, pero resulta que jamas lo sabrás.
¿Pero sabes qué pasa? Que llega un momento que no puedes más. Que te sientes sola. Que quieres acabar con todo. Que no piensas. Que no puedes seguir así porque sabes que no vas a ninguna parte. Que llega un momento que las heridas no cicatrizan y éstas siguen sangrando sin parar.
Tocar fondo de una manera diferente cada vez, de que ya no sé que pensar de nadie, ni siquiera sé si puedo confiar en alguien. Si fingo es por cosas que aun sé que puedo esconder, fingir por miedo a perder a las personas que quiero y que realmente me importan, no por cosas que están perdidas. Estoy harta de sonreír tanto, me cuesta, me cansa, simplemente me agobia. 
Pero resulta que siempre hay alguien que pregunta que me ocurre, que si estoy bien, si necesito ayuda, cada vez una persona diferente, y de pronto alguien que me ofrece una ayuda que sé que puede solucionarme, cerrar los ojos y dejarme arrastrar por lo que tenga que suceder.


Dicen que todo tiene un principio y como buena historia debe tener un final. 

jueves, 4 de abril de 2013

Live when you're alive.

Nos pasamos media vida mirando hacia atrás, teniendo remordimientos de cabeza por todo aquello que no fue pero podía haber sido. Recordando una y otra vez ese pasado que sólo nos lleva a quebraderos de cabeza, nos importa más el pasado de lo que debería, sólo es eso, pasado, y no va a volver. Vale, entiendo que es la vida que hemos pasado, que es lo qué somos, lo que hemos dicho y hecho. Las personas que nos han rodeado, los besos que nos han dado, todo eso forma parte del ayer.
Nos pasamos la otra mitad del tiempo preocupados por "el qué pasará" cuando ni siquiera nosotros mimos lo sabemos y no podemos hacer nada para evitarlo. Intentamos satisfacernos a nosotros mismos, a quienes nos rodean y nos quieren para que sean felices. Intentando buscarnos un futuro para ser alguien en la vida, pero las cosas salen como salen. De la misma que manera que hoy estamos haciendo planes para nuestra vida como que dentro de dos días estamos en el psiquiátrico.
Y es que tenemos un problema, resulta que no apreciamos las cosas cuando las tenemos, vivimos preocupados del futuro o el pasado sin importarnos el presente. Sin disfrutar lo que tenemos.

Y de repente te das cuenta de todo, abres los ojos y frenas, piensas e intentas aflojar, rectificar y simplemente vivir el momento.

Eso que dicen de "Carpe Diem".

martes, 2 de abril de 2013

Por un lo siento que llegó demasiado tarde

"Y entonces es cuando alguien con tu misma colonia pasa a mi lado, me quedo un segundo pensando de que me resulta tan familiar ese aroma, y así, como respuesta a mi pregunta recuerdo nuestras tardes encima del sofá, de fondo las voces de unos monólogos que te sabes de memoria, que cortas un beso para ir a la par que la voz, es ridículo pero haces que de mi salga una risa, y me miras como si fuese yo la rara.
No estamos solos, pero eso me da igual, y al parecer a ti tampoco te importa mucho, acaricias mi piel bajo mi blusa, ella intenta esconderse tras la pantalla del portátil, muerta de vergüenza. La miro y sonrío, está roja, pero no llega a igualarme. Tú sigues acariciando mis labios mientras yo siento que me tiembla cada centímetro de mi cuerpo. Me susurras al oído que soy preciosa y yo lo niego tantas veces como lo dices. Quisiera estar a solas contigo, que el tiempo se parara y no tuviésemos que dar explicaciones a nadie. 
Te levantas y nos dejas solas en la sala, ella me mira y sonrío, me levanto y te sigo. Estas mirando el horizonte desde la ventana, te miro desde el marco de la puerta. Me haces sentir tan pequeña, tan poca cosa, pero a la vez siento algo que nadie más ha podido despertar. Me acerco a ti y te beso, se para el mundo para mí, solo existes tú y tu mirada, esa que me vuelve tan loca. Solo un ¿Qué hacéis? procedente de la sala me saca de aquel trance."

Todo aquello fue maravilloso mientras duró, pero dicen que nada dura para siempre, ni lo bueno ni lo malo. Y ahora que ya son ocho meses después, qué he cambiado y aprendido, me doy cuenta que ya no eres el único que puede hacerme tocar el cielo. Que han sido muchos cambios, en lo que a mi me parece, muy poco tiempo. Pero es algo curioso, porque a todas las personas que quiero acabo perdiéndolas, de un modo u otro. Y siendo sincera, no estoy dispuesta a perder a nadie más. Me tragaré el orgullo cuantas veces sea necesario, moriré mil veces si se requiere. 

Sé que es demasiado tarde para cambiar nada de lo que hice, y me duele la manera en la que ya nadie está. Que no hay nadie que cuente conmigo ni que confie en mi. Pero soy persona y como tal me equivoco, me duele decir que tenéis razón y que seguramente solo haya sido una completa egoista a lo largo de toda mi vida, pero una egoista que hubiese dado la vida por todos y cada uno de vosotros. También me duele decir que esta situación está marcando mi vida, y como tal, estoy acostumbrandome a ello. Y de la misma manera en la que yo os he fallado a vosotros, vosotros me habéis fallado a mi. Todos nos merecemos segundas oportunidades, y yo no creo ser menos. Sé que de estable tengo lo mismo que de rubia natural, y naturalmente un lo siento a estas alturas os dé igual, pero no importa, yo necesito decirlo, y lo hago de corazón. 


Un lo siento por todos aquellos que llegaron demasiado tarde.