domingo, 30 de diciembre de 2012
Nada de etiquetas por favor.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Te pintaron pájaros en el aire
lunes, 24 de diciembre de 2012
Fingir que no duele, duele más.
jueves, 20 de diciembre de 2012
Siento no ser como esperabas
martes, 18 de diciembre de 2012
Te necesito aquí, a mi lado.
domingo, 16 de diciembre de 2012
La invención de Hugo.
Improbable, no imposible.
viernes, 14 de diciembre de 2012
A veces las perdidas pueden ser ganancias
21 de diciembre.
"Buenos días princesa. He soñado toda la noche contigo, pero está no es la primera vez, desde que te conozco oigo tu nombre en todas partes. Pero hoy, 21 de diciembre, quiero decirte todo eso de lo que nunca fui capaz, cosas como lo mucho que te quiero, tanto que no existe un número para contarlo. Realmente el amor no debería poder contarse, pero bueno.
Según cierta gente hoy se acaba el mundo, no sé sí es verdad o no, pero sí hay un mañana esto será una mera gilipollez, sólo palabras.
Quiero que sepas lo mucho que amo tu sonrisa, tu risa es la más hermosa del mundo y tus ojos, dios, no los cambiaría por ningunos. Tu aroma, hueles a fresas ¿Sabes? Y no, no es ninguna colonia, es tu aroma, es sólo tuyo. Sé que eres esa persona, sé que estas hecha perfectamente para mi, aunque no seas perfecta, yo tampoco lo soy pequeña, de eso no te preocupes. Quiero oír tu voz cada mañana y un aroma a cafe recién hecho, tu silueta apoyada en el marco de la puerta mientras me sonríes. El mundo sé desdibuja por unos instantes, y sólo estas tú y tu perfecto "Buenos días amor". No quiero los besos de otra que no seas tú, no me importan los piropos de las demás, sólo los tuyos. Que te pongas celosa sí hablo con otra chicas, que te enfades y me llames idiota, que te bese y no puedas resistirte. Eso quiero contigo, para el resto de mis días, sí hoy no se acaba el mundo, recuerda que te amo.
No soy rico, no soy el más guapo, ni el más listo, pero sí soy el que más te quiere, princesa, por ti daría mi vida. Por ti pintaría el cielo, arremeteria contra un muro de cemento, escalaría lo inescalable. Que sepas mi vida, que tu me lo das todo sólo con respirar. Un te quiero se queda corto, incluso un te amo, no hay palabras suficientes para explicarlo, ni tiempo suficiente a tu lado. Todo me sabe a poco cuando estas junto a mi. Pequeña, el tiempo que quiero pasar a tu lado es inmedible, como la perfección de tu sonrisa, como tu melodica risa, como tú. Siempre, aunque se acabe el mundo, siempre seré tuyo."
Supongo que los cuentos de príncipes dejaron de existir hace mucho tiempo, las historias de amor han muerto con el paso de los años, pero un mensaje puede cambiarte el día, puede hacerte sonreír por primera vez desde que te has levantado. Sigo creyendo en cuentos, espero un mensaje así, sé que no voy a recibirlo pero no hay otra.
Sí se acaba el mundo, por favor que sea de tu mano.
Sonríe y asiente
Nunca dije nada de que quisiese ser perfecta, primeramente porque la perfección es monótona y aburrida. Nada que ver con toda la locura que irradio, pero hace tiempo, un par de años atrás yo era otra persona muy distinta. Personas, situaciones, pensamientos, surgieron y el tiempo y el momento hicieron de mi alguien diferente.
En realidad está soy yo, sólo he cambiado de máscara, tengo tantas..
Recuerdo las risas, risas que he perdido, de gente que se ha ido para no volver, e incluso he perdido mi propia risa. Echo de menos levantarme ganando otra mañana más al despertador, cantar en la ducha, cosas que no son más que tonterías, pero las echo de menos.
"Cuando seamos mayores iremos a verla"
Estas cansada, lo sé, se te nota en la mirada. Pero deberías dejar de intentar las cosas, deja de querer complacer a todos porque no va a ser posible. ¿Las cosas te superan? Dilo. Sí necesitas llorar llora. Que nadie te diga quién debes ser, que eres tú, y sólo tú quién va a vivir tu vida.
Sí quieres cambiar cambia pero desde dentro, desde lo más profundo de tu ser.
Sé que las cosas empiezan a superarte, que estas intentando algo que no va contigo, no puedes pasar, sé que eres fuerte y que vas a poder con ello, ¿Por qué sabes que? Yo confío en ti, y sé que puedes.
Me encanta decir que tengo un prefijo 944 me siento diferente tía. Supongo que gracias por todo, que me has ayudado mucho.
Me desgarro el alma por mantenerte una sonrisa a más de novecientos kilómetros, y no es fácil, creeme, pero tus parrafadas, me enamoran. ¿Sabes lo que es para mi tu confianza en mi? No sabes nada de mi, sólo conoces una voz a través de un teléfono, nada más. A una niña que se pasa las tardes llorando mientras se oye tu voz y un "Que mona" al otro lado del teléfono. Hablar cinco minutos contigo para mi es como comer un cachito de cielo.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Por los desastres de los desastres, amén.
Hace meses que este cansancio puede conmigo, que no me apetece discutir porque no me quedan fuerzas. No lucho porque mi cansancio me lo impide, estoy tan cansada que supongo que es cuestión de tiempo que todo acabe.
No quiero seguir fingiendo que todo va bien, porque no, nada va bien. Yo no voy bien, no estoy bien.
Soy un desastre, pero uno de los grandes que cuesta arreglar, que puedes intentarlo, una y otra vez que no vas a conseguir arreglarlo. Por dentro estoy rota y nadie puede arreglarme, nadie. Ni siquiera yo misma.
Como ese vaso de cristal que caes, y puedes intentar pegarlo, arreglarlo, pero sabes que no va a quedar igual, ¿Verdad? Exacto, como un vaso de cristal, una vez roto ya no tiene arreglo.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Te quiero a ti a mi lado en los días de nieve.
A veces me pregunto si algún día fui alguien. Sí en realidad algún día sentiste algo, o simplemente era un juego de tantos tuyos.
Ahora que el invierno parece querer presentarse antes de tiempo vuelvo a echarte de menos. Y es que a decir verdad oigo tu nombre a todas horas, en todas partes, supongo que en el fondo me gusta, me recuerda esos momentos nuestros. Aunque parece que fue hace una eternidad, no ha pasado tanto tiempo. Apenas meses.
Tampoco sé porque estoy escribiendo esto, sé que nunca lo leeras, tampoco es mi intención. Pero sé que sí lo harías borraria todas y cada una de las entradas. Hace tiempo que decidí perderte, hace tiempo que me hice a la idea que ya no volverias a mirarme y hacer que mi mundo sé vendría abajo. Supongo que en el fondo escribo esto para pensar un rato sin tener que dar explicaciones a nadie. Supongo que aunque no lo quiero admitir, no he pasado página, lo intento, pero en vano.
lunes, 3 de diciembre de 2012
¿Y sí en vez de fingir lo intentas?
Apenas sientes el pese del tiempo sobre tus hombros, lo único que puedes ver es como día te vas a haciendo más vieja, como cada día que pasa estás más cansada de la vida, cada vez encuentras menos y menos razones para seguir viva. Cada día que pasa estás más cerca de tu día final, pero eso ya no te importa, ¿Verdad? Cada día que pasa se nota la manera en la que la vida pasa de ti. Hasta tú misma te das asco, observas tu reflejo y contemplas durante horas como empieza a notarse en tus fracciones el cansancio. ¿Por que intentas demostrar algo que no eres? ¿Y sí en vez de fingir que eres feliz comienzas a serlo?
Sola, muerta.
Entonces observas que las agujas del reloj llevan tiempo paradas, tu cama está fría pese a que llevas 8 horas tumbada en ella. Gritas pero de tí no sale sonido alguno. Nadie te oye, nadie puede ayudarte. Te das cuenta de que estás sola, estás muerta.
domingo, 2 de diciembre de 2012
Sonríe de día, llora de noche.
Este es exactamente ese momento en el que te tumbas en la cama y menos dormir haces de todo. Imaginas una vida sin dolor, sin sufrimiento. Empiezas a sonreír como una tonta enamorada porque comienzas a imaginarte como sería una vida junto a él, imaginas que planeais cuantos hijos vais a tener y como van a llamarse. Deseas que tengas sus ojos y su sonrisa..
Te caes de la cama por soñar tonterías y vuelves a la realidad, al mundo este en el cual vives, un mundo cruel y sin escrúpulos.
Tus lágrimas comienzas a resbalar por tus mejillas, aunque te las seques una y otra vez siguen brotando más y más, lloras contra la almohada, con el rostro escondido, mientras intentas ahogar tu llanto en vano.
Pasan las horas y aunque la almohada está empapada, has acabado durmiendote entre llanto y llanto.
¿Ves mi sonrisa? Es falsa.
Me siento en la alfombra enterrando mi cara entre mi pelo, me quiero hacer pensar a mi misma que todo va a salir bien, que voy a poder, pero me estoy engañando. Me abruman los recuerdos, las emociones y sobretodo las palabras. Intento salir adelante con una sonrisa, como si nada pasase, como si todo fuese a las mil maravillas. Pero empieza a pasar el tiempo y esa poca esperanza que quedaba en mí comienza a desaparecer, lo único que empiezo a ver es una inmensa oscuridad que me nubla la vista.
Yo me sigo preguntando si es que los demás son realmente felices o simplemente saben fingir mejor que yo. Quiero pensar que todos fingen, que este mundo está lleno de mentiras, de falsas realidades, de kilos de maquillaje para tapar las ojeras de noches llorando. Que no solo yo tengo problemas.
Pero da igual lo que quiera hacerme creer, empiezo a llorar desolada, cada día que pasa me siento más sola, más alejada de todo el mundo, y empieza a doler, empieza a doler de tal forma que me arrancaría los latidos si fuese suficientemente valiente.
Y es que apenas puedo leer estas líneas porque mis ojos van a desbordarse de un momento a otro, porque mi cansancio ya no solo es físico, si no también psicológico, me he pasado la vida entera fingiendo que era fuerte, que nada podía afectarme, pero lo hacían, y ese cumulo de sentimientos empiezan a afectarme, y recuerdas todo lo que has hecho por todos y es entonces te das cuenta que nadie a hecho nada por ti. Y ahora es cuando yo me pregunto, ¿Realmente le importo a alguien?
No es a él a quién necesito.
Necesito a alguien que me sonria y me contagie su alegría. Que cuando mi mundo se venga abajo el me abrace y me susurre un "Gorda, todo irá bien. Te lo prometo". Sentir que a su lado nada puede ir mal, que sí estoy rayada él me haga tonterías hasta que consiga olvidarme de todos los problemas. Que no necesitemos estar a solas para que me diga que me quiere. Que no cancele nuestros planes para irse con sus amigos. Que no deje a sus amigos de lado por mi. Necesito a alguien que me haga sentir única, que me haga sentir que sí él está a mi lado puedo comerme el mundo. Que me quiera tal y como soy, con mis millones de defectos, que esté enamorado de mi fallos más tontos. Necesito a alguien que me haga su princesa cada día.
Me sigues encantando como el primer día.
¿Recuerdas ese brillo que había en mis ojos cada vez que me mirabas? Pues se ha desvanecido, porque ya no estás. Todavía recuerdo ese olor que impregnaba mi ropa después de abrazarte. Recuerdo en la manera en la que me besabas y hacías que todo mi mundo diese un vuelco. Las mariposas siguen en mi estómago, y salen a revolotear cada vez que te veo, con ella, tan sonriente como cuando estabas conmigo, el simple hecho de saber que la esperas a la salida del metro es algo que puede conmigo. Se forma un nudo en mi garganta cada vez que alguien habla de ti, o cuando oigo tu nombre, o cuando paso por los lugares que frecuentabamos. Me odio a mi misma por dejarte ir, por hacerme creer a mi misma que todo iba a ir bien, por permitir que esto sé acabase.
¿Recuerdas cuando nos quedamos hablando por las noches hasta las mil de la mañana? ¿Acaso lo has olvidado? Porque yo no, no miento si digo que no he podido olvidarte. No he sido capaz. No he podido olvidar el sabor de tus labios ni tus caricias en mi piel.
sábado, 1 de diciembre de 2012
¿Cansada?
Cansada... cansada es poco, cuando parece que la cuesta se acaba, que empieza el momento en el que todo va a mejorar, la calle está en obras, y lo único que puedes hacer es dar un rodeo. Pero cuando vuelves a pensar que todo va a empezar a ir bien, el camino se corta, y a un paso más de tí tienes un precipicio, sabes que no es el primero y no será el último. Tienes ante tí un abismo que te impide avanzar, y tienes que elegir o saltar o retroceder, volver al punto de partida. Pero ya estás tan cansada que no puedes volver a sufrir, no quieres. Lo único que quieres hacer es saltar, dejarlo todo atrás.