miércoles, 27 de febrero de 2013

Never ever ever.

El frío me recorre todo el maldito cuerpo, me ahogo con el peso de las mantas sobre mi pecho, me falta el aire por muchos bostezos que dé. No puedo moverme de la cama aunque quiera, los ojos me duelen de tanto llorar. Quiero una noche sin lágrimas, no recuerdo cuando fue la última madrugada que no pase llorando. Y pensar que empiezas a tener un problema al oír un "¿Estas bien?" de gente con la que ni te llevas.
Ya no es ni el quien, ni el puto como, es la maldita necesidad de sentir que alguien me necesita. Alguien que tenga la suficiente valentia como para luchar por mí pese a las circunstancias, la suficiente fuerza como para levantar este castillo en ruinas, y hacerlo invencible. Alguien que sepa afrontar a la vida y esté ahí cuando yo lo pida. Una mirada o una simple palabra, creo no pedir mucho.
Me miro al espejo nada más llegar a casa y querer romperme la cara a hostias. ¿Qué coño haces puta idiota? Ahí fuera hay gente que te quiere, poca, pero aún la hay. Unas amigas que no son perfectas, pero que sus locuras te ayudan a sobrellevar toda esa mierda aunque ellas no lo sepan. Eres joven, tienes toda una vida por delante, y aún puedes ser feliz." 

lunes, 25 de febrero de 2013

Sentimientos de plomo. Corazón de seda.

¿Quieres saber algo? Todos tenemos a alguien esperándonos, hay gente que tarde o temprano le encuentra, hay otros que no lo hacen nunca. Tú tienes suerte, le has encontrado, en una noche loca, y de la nada pasó a ser tu todo. Cuando dos personas están predestinadas a conocerse, sea en el momento que sea, acabaran conociéndose. Y tienes mucha suerte pequeña, porque estáis uno locamente enamorado del otro. Y cuando se ama a alguien, merece la pena luchar, sin importar las circunstancias. ¿Y eso de "Si amas algo déjalo libre?" Eso lo dijo alguien que no era suficientemente valiente para luchar por quien amaba.
Tú bien sabes que llevo meses llorando, todas y cada una de las eternas noches. Que digo que estoy bien sólo porque ya no se me ocurren que más excusas usar. Que está bien usar la cabeza, pero siempre te lo he dicho, es el corazón quién manda en temas del amor. El mero hecho de fingir que no duele, que no le echas de menos, que estas bien, no van a cambiar las cosas, y lo sabes.
Yo no tengo a nadie que pierda la cabeza por mí cada vez que me ve, tú si, y él te tiene a ti.
Habéis nacido para estar juntos, y es que uno no sabe vivir sin el otro. Sin el respirar del uno se acaba el oxígeno del otro.
En una pareja no tienen que ser ambas personas iguales, eso sería demasiado monótono, aburrido. Lo que no tiene uno tiene que darlo el otro, tienen que completementarse para al juntarse formar uno sólo.
Planteate una pregunta. ¿Realmente merece echar todo por la borda por un mal día, por un par de malas decisiones?

domingo, 24 de febrero de 2013

No es el como, es el quién.


Y cuando voy a mil por hora llega alguien que me dice que afloje, que respire, que eche un vistazo a mi alrededor. Que deje de ser tan impulsiva y que piense más con la cabeza. Y cuando aflojo, cuando freno y pienso, me doy cuenta de las cosas. Que al otro lado de la ventana empañada, está nevando, que el cigarro se consume calada tras calada. 
Aflojo y todo me hace más daño, todo se clava en mí como puñales. Me doy cuenta del frío que hace fuera, del vaho del chocolate caliente, todo. He aprendido a ver más allá de toda las cosas materiales, hasta el más ínfimo detalle. He aprendido a dejar apartados mis problemas para ayudar a quienes lo necesitan, a esconderme  bajo la manta cuando quería llorar tranquila, a no esperar nada de nadie. Aprendí a valorar lo que tenía cuando ya lo había perdido, cuando ya era demasiado tarde.
He fingido tanto que ni yo misma sé hasta donde llega la realidad. Y todos esos malditos recuerdos duelen como si no hubiera mañana.

Vieja loca la de los 50 gatos.


Y entonces lo lees y se te cae el mundo encima, con todo su peso, y tú que eres tan sumamente débil, acabas enterrada. Porque eres estúpida chica. Porque para todas aquellas personas que intentas ser importante no lo eres. No eres nadie. Y lo sabes.
Se te forma un nudo en la garganta, un agudo dolor en el estomago y en cero coma te cuenta de que estas llorando, no sabes porque, no sabes porque tiemblas aunque estas tapada hasta arriba de mantas. Sientes que el corazón te va a mil y que ni el alcohol ni los porros te afectan. Que la adrenalina que sientes en estos momentos es todo debido a lo que sientes y en el fondo quieres negar. Quiere arremeter contra todo, destrozarte los nudillos, quieres caer en coma y desaparecer por un tiempo. Quieres llorar hasta que salga el Sol, hasta que se ponga de nuevo.
Te miras al espejo y te vuelves a ver con el rimel corrido, como hace meses. Ya estas harta de todo y sobre todo de todos esos que dicen quererte. Te ahogas cuando respiras, cuando hablas. Cada segundo que pasas delante del espejo es un defecto más que te encuentras, y entonces preguntas en voz alta. "¿Quién coño va a querer a un desastre como este?". Y es verdad, lo sabes. Acabaras sola, sin familia, sin nadie que te quiera, sola en una casa con cincuenta gatos. Y así te ves dentro de 40 años, así te ven todos. 
La gente sólo se preocupa de ti cuando te ven llorar, cuando saben que hay algo grave, algún cotilleo que merezca la pena saber. Y sientes que toda esta mierda se te acumula encima y no puedes sentir nada más que dolor, no puedes respirar. 
Miras a tu alrededor y estas sola.

martes, 12 de febrero de 2013

Encadenarse al mundo como ley mediocre

Poco a poco el reloj se puso en marcha, paso a paso me fui alejando del camino que quería tomar. Te diviso allí a lo lejos, y estoy demasiado cansada como para retroceder e intentar subsanar aquellas heridas que causé. A veces me quedo pensando si todo esto merece la pena, si hay alguna razón, la que sea, para seguir adelante. 
Cada día nuevo es otra nueva oportunidad para darme cuenta del desastre que soy y que ya no tengo arreglo. Mi sastre se perdió en el tiempo, y yo dejé de buscarle. Me siento cansada de fingir que no me afectan las cosas, soy débil, a decir verdad soy muy débil. Si estas mal, estaré mal contigo, soy estúpida pero nací así y no puedo cambiar. 
Dentro de cincuenta años me veo sola y rodeada de gatos. La vieja loca de los gatos. Sin importarle a nadie, sin esa familia que tanto quiero, sin ninguna meta realizada en mi absurda vida. Siento que caí en un pozo y que en verdad nunca salí. Que mi vida es un "Ahora sonrío pero luego lloro" constante. 
Últimamente todo lo que hago o dejo de hacer me sale mal, tengo miedo de que esto dure mucho tiempo, no soportaría seguir así por muchos meses más. 
En el fondo tiene una pizca de gracia, mirandolo desde un lado cómico. Nadie con dos dedos de frente puede pasar más de dos meses conmigo y no darse cuenta que hay algo en mí que falla. 

Necesito un cambio, cuando creía haberlo encontrado volví a caer por la cuesta, sin frenos, y cuando llegué al final no había nadie esperando que llegase. 

domingo, 10 de febrero de 2013

Por si después de un te quiero no me respondes.

Dicen que donde caben dos caben tres. Que quién te quiere te busca, pero quién te ama te encuentra. Que para acertar con la respuesta, hay que buscarla en tu corazón. Pero ¿Y si tienes la respuesta que necesitas pero la otra persona no?
Necesito que me expliquen en que consiste vivir. Llevo demasiado tiempo buscando a alguien, pero no tengo que buscar a nadie, tengo que encontrar a alguien. Con quién ir a dar largos paseos por la playa, de la mano, sin importar las circunstancias. Soy cobarde, y lo admito. Necesito ser valiente para demostrarle al mundo quién soy realmente.

La cabeza me da mil vueltas de pensar, de intentar responderme yo sola a mis propias preguntas. Pero no puedo, no soy yo quién debe responder esas preguntas.
Cuando quieres a alguien, merece la pena luchar sin importar las opciones.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Los cigarros con humo y las penas con vodka

Cada vez que creo poder avanzar, doy un paso en falso, y me caigo. Lo mas absurdo de todo esto es que estoy viendo la piedra delante mio y no soy capaz de esquivarla. 
No sabría decir cual es la razón exacta por lo que me cuento tan vacía, tan inútil, tan estúpida. Sé que las cosas me superan, que soy la gota que siempre colma el vaso. Me ahogo con mi propia respiración, me falta el aire, y nada mejora. Todo irá mejor, las cosas acaban mejorando tarde a temprano. Ya no sé si creer que eso es cierto. Cuando me miro al espejo me doy pena, asco. Lo único que se me da bien es llorar. Escribo por no reventarme los nudillos y ya ni eso. La almohada está harta de mis lloreras a las cinco de la mañana. Soy la elección que nunca debiste escoger, la estúpida que se queda embobada con tu sonrisa. Darme cuenta día a día del desastre que soy, de la facilidad que tengo para dejar que las cosas se tuerzan. Poco a poco renunciar a quién más se acercaba a mi concepto de perfección porque mi manía de joder las cosas no cesa.
No soy ciega, tengo ojos. Me doy cuenta de las cosas, no soy tan tonta como parezco, sólo me lo hago. Mis sonrisas de día son horas llorando por la noche. He decidido no esperar nada de nadie, no dejar un resquicio de esperanza a la esperanza porque ni siquiera es lógico. Sólo dame una razón por la que merezca la pena luchar, y seré yo la primera que ponga un pie en el campo es batalla. Qué difícil es decidir cuando tu mente te dice "renuncia" y el corazón te pide a gritos un ultimo intento. 

Prefiero morir de pies a vivir de rodillas. Prefiero morir a no despertar a tu lado el resto de mis días. Sin tus buenos días o tu sonrisa al otro lado de la cama. 

"Todo acaba y nada es para siempre"

Capaz de prometer un "siempre" y cumplirlo, pero es que ahora no puedo. Yo no puedo cumplirlo si por esa persona, cada día que estoy en casa, lloro. Porque todo tiene un extremo, y este es el mío. Es difícil perder a alguien, y la verdad, a mi tampoco me hace mucha gracia... pero... es lo mejor. Creo que lo mejor es dejar el "nosotros" apartado por un tiempo. Más bien para siempre, por mucho que me pese. Nadie me asegura que tenga alguna opción, siquiera una posibilidad, por pequeña que sea. Nadie me puede asegurar que todo esto tenga el final que yo quiero, que yo necesito. No le digo "hasta nunca" por que no existen, digo un "hasta dentro de un tiempo" porque todo está llegando a un punto que yo ni quiero, ni puedo soportar. Te puedo asegurar que una de las frases que más daño me han hecho ha sido tuya. Entiendo todo, cada párrafo  cada palabra, pero aquí hay alguien que intenta hacerte sonreír cada día, que es capaz de apartar sus problemas por centrarse en los tuyos, alguien que cambia sus planes si tú le necesitas. ¿A esa persona que? ¿eh? Pues aunque creas que no, todo esto me duele demasiado. Quizás llore más que cuando te tenía pero supongo que será cosa de una temporada. Parecerá una tontería pero no podría explicarlo con palabras.

"Kiss me hard before you go"

Escribo desde la cama, tumbada y pensando si mañana será otro día tan nefasto como este, como ayer, como prácticamente todos. Me levantaba de la cama para poder ver tu sonrisa, para negarte un beso, para sentirte a mi lado. Sé que esto es mi culpa, sé que esto lo he acabado yo. La verdad no sé siquiera para que escribo. Apenas puedo leer, apenas puedo escribir. No veo las letras. Me han preguntado que me pasa. Si estoy triste, si me ha pasado algo en clase. Me limito a contestar que es cansancio, aunque sé que esperan una pregunta más concurrente.
Alguien me dijo una vez que en los cuentos hay princesas, con sus príncipes - convencionalismos aparte -, que viven felices, que se quieren. Que si uno pide una estrella el otro se lo baja. 

Sé que un perdón no significará nada, tal vez ni siquiera sepas porque me disculpo, no importa. Lo siento. Sé que esto escrito de mi puño y letra sería mejor, tal vez pudieses ver la tinta corrida en el papel y la caligrafía temblorosa. Pero creo que no tengo fuerzas para ponerme a escribir a las cinco de la madrugada, y hacer una letra medianamente legible.

¿Sabes? Las sábanas pesan demasiado, el aire me ahoga, yo me ahogo conmigo misma. Daría marcha atrás dos meses, cambiaría cosas para así hoy en día seguir adelante. 

Una vez más tendrás que perdonarme, no soy la persona más indicada para estar a tu lado. Pero esto es lo que te ha tocado, poca cosa, lo sé, pero está poca cosa daría la vida por tí.

lunes, 4 de febrero de 2013

Me creía de piedra y no llegaba a pluma

La cama se siente demasiado fría, yo me siento extremadamente sola. Ya no sé cuando hace que sin pedirlo, alguien vino y me abrazó. Me creía una fortaleza, pero vi caer a torres más altas y mis expectativas menguaron. Ya no sé si estos cimientos aguantaran mucho más tiempo, ni siquiera sé como sigo en pie. La necesidad de lloran aumenta a cada segundo que pasa. Ya no me importa donde, la cosa es llorar. Cuando me desahogo empiezo a ahogarme con mis propias lágrimas. Me siento tan estúpida, tan frágil e inútil. Necesito una sonrisa al otro lado de la cama. Necesito esperanza  que no se pierda con el paso del tiempo.
Me he adentrado en un laberinto del que ahora no sé salir. Tengo miedo, miedo a escoger la respuesta equivocada y perderlo todo en un segundo.

domingo, 3 de febrero de 2013

Llevame a donde la vista no alcanza

No te puedo prometer nada, ni siquiera infinitos te quieros, ya que alguno sería falso. Pero si de algo estoy segura, es que por ahora todos y cada unos de los que te lanzo, son verdaderos. Aun así yo me quedo insatisfecha, me gustaría darte lo que no puedo, porque, por una situación o por otra, las cosas no se deben hacer. ¿Y qué hago mientras? Pues nada, esperar un día que no estoy muy segura si llegará, pero la esperanza es lo último que se pierde, o eso dicen ¿no? Volviendo al tema, que no prometo nada, no me conozco lo suficiente para poder afirmar algo de ese calibre, pero mientras tanto aquí voy a estar, esperando, como cada día. Esperaré hasta el día que vengas y sea yo quién te de lo que necesites
Ahora no preguntes donde vamos, yo solo quiero perderme por las calles de la ciudad, mientras nos fumamos un cigarro a medias y bebemos de la misma botella de Vodka. Luego podemos acabar en la misma pensión de cada noche, comiéndonos a besos, pero eso es solo un suplemento mío. Dicen que "tiempo al tiempo", pero bah, ¿para qué esperar? si sale mal, saldrá ahora o más tarde. Venga, llena tu maleta, te estoy esperado en el portal de tu casa. Nos vamos muy lejos de aquí, a ser felices.

La misma pregunta todas las noches.

Quedarme una noche más dormida entre lágrimas, entre paranoias mentales e historias inventadas. Despertarme otro día más y responderme entre sollozos con un sí, igual que cada mañana desde que te conocí. He llegado a temer las horas de sueño, esas horas en las que sé que acabaré llorando al ver que el reloj marca las cuatro de la madrugada y yo sigo pensando en tí. Tú recuerdo me atormenta, mi cabeza me da vueltas. 
Y un "Ojalá..." cada vez que te veo, cada vez que me miras. Yo no sé como sigues de una pieza, supongo que este juego a tí se te da bien, pero a mí no. Yo no estoy hecha de la misma pasta que tú, ni siquiera somos del mismo taller. Yo soy más de luchar por quienes me importan y tú de sentarte a ver las peleas. Ahora mi mundo está lleno, de abrazos vacíos, de mundos aparte, de miedo a encontrarse. 
Estoy harta de promesas que acaban en mentiras, de noches sin dormir porque me las paso pensando en tí. Quiero una vida en la que pueda disfrutar, sin tener que preocuparme de los comentarios de los demás. 
La misma respuesta todas las mañanas.