Cada vez que creo poder avanzar, doy un paso en falso, y me caigo. Lo mas absurdo de todo esto es que estoy viendo la piedra delante mio y no soy capaz de esquivarla.
No sabría decir cual es la razón exacta por lo que me cuento tan vacía, tan inútil, tan estúpida. Sé que las cosas me superan, que soy la gota que siempre colma el vaso. Me ahogo con mi propia respiración, me falta el aire, y nada mejora. Todo irá mejor, las cosas acaban mejorando tarde a temprano. Ya no sé si creer que eso es cierto. Cuando me miro al espejo me doy pena, asco. Lo único que se me da bien es llorar. Escribo por no reventarme los nudillos y ya ni eso. La almohada está harta de mis lloreras a las cinco de la mañana. Soy la elección que nunca debiste escoger, la estúpida que se queda embobada con tu sonrisa. Darme cuenta día a día del desastre que soy, de la facilidad que tengo para dejar que las cosas se tuerzan. Poco a poco renunciar a quién más se acercaba a mi concepto de perfección porque mi manía de joder las cosas no cesa.
No soy ciega, tengo ojos. Me doy cuenta de las cosas, no soy tan tonta como parezco, sólo me lo hago. Mis sonrisas de día son horas llorando por la noche. He decidido no esperar nada de nadie, no dejar un resquicio de esperanza a la esperanza porque ni siquiera es lógico. Sólo dame una razón por la que merezca la pena luchar, y seré yo la primera que ponga un pie en el campo es batalla. Qué difícil es decidir cuando tu mente te dice "renuncia" y el corazón te pide a gritos un ultimo intento.
Prefiero morir de pies a vivir de rodillas. Prefiero morir a no despertar a tu lado el resto de mis días. Sin tus buenos días o tu sonrisa al otro lado de la cama.
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