domingo, 3 de febrero de 2013

Llevame a donde la vista no alcanza

No te puedo prometer nada, ni siquiera infinitos te quieros, ya que alguno sería falso. Pero si de algo estoy segura, es que por ahora todos y cada unos de los que te lanzo, son verdaderos. Aun así yo me quedo insatisfecha, me gustaría darte lo que no puedo, porque, por una situación o por otra, las cosas no se deben hacer. ¿Y qué hago mientras? Pues nada, esperar un día que no estoy muy segura si llegará, pero la esperanza es lo último que se pierde, o eso dicen ¿no? Volviendo al tema, que no prometo nada, no me conozco lo suficiente para poder afirmar algo de ese calibre, pero mientras tanto aquí voy a estar, esperando, como cada día. Esperaré hasta el día que vengas y sea yo quién te de lo que necesites
Ahora no preguntes donde vamos, yo solo quiero perderme por las calles de la ciudad, mientras nos fumamos un cigarro a medias y bebemos de la misma botella de Vodka. Luego podemos acabar en la misma pensión de cada noche, comiéndonos a besos, pero eso es solo un suplemento mío. Dicen que "tiempo al tiempo", pero bah, ¿para qué esperar? si sale mal, saldrá ahora o más tarde. Venga, llena tu maleta, te estoy esperado en el portal de tu casa. Nos vamos muy lejos de aquí, a ser felices.

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