El frío me recorre todo el maldito cuerpo, me ahogo con el peso de las mantas sobre mi pecho, me falta el aire por muchos bostezos que dé. No puedo moverme de la cama aunque quiera, los ojos me duelen de tanto llorar. Quiero una noche sin lágrimas, no recuerdo cuando fue la última madrugada que no pase llorando. Y pensar que empiezas a tener un problema al oír un "¿Estas bien?" de gente con la que ni te llevas.
Ya no es ni el quien, ni el puto como, es la maldita necesidad de sentir que alguien me necesita. Alguien que tenga la suficiente valentia como para luchar por mí pese a las circunstancias, la suficiente fuerza como para levantar este castillo en ruinas, y hacerlo invencible. Alguien que sepa afrontar a la vida y esté ahí cuando yo lo pida. Una mirada o una simple palabra, creo no pedir mucho.
Me miro al espejo nada más llegar a casa y querer romperme la cara a hostias. ¿Qué coño haces puta idiota? Ahí fuera hay gente que te quiere, poca, pero aún la hay. Unas amigas que no son perfectas, pero que sus locuras te ayudan a sobrellevar toda esa mierda aunque ellas no lo sepan. Eres joven, tienes toda una vida por delante, y aún puedes ser feliz."
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