sábado, 23 de noviembre de 2013

No oigo ningún ruido, ningún sonido, mi piel tirita de frío, mi corazón late lentamente, como queriendo dejar de hacerlo, y en mi cabeza unas voces. Unas voces, que me dicen qué hacer, cómo y cuando. Estoy aquí sentada, mirando el horizonte, nunca antes había llegado hasta aquí. Siento frío, y miedo, tengo ganas de saltar y dejarlo todo atrás, pero tengo miedo de que algo salga mal. La música suena a todo volumen en mis oídos, el viento choca contra mi piel, he dejado el abrigo en casa, pero tampoco me importa. El cigarro se consume poco a poco, el aleatorio elige la música, y el número de canciones escuchadas aumenta. Mis lágrimas no cesan, y mis piernas continúan temblando. Me duele el corazón, por dentro, como si me lo hubiesen roto en mil pedazos. ¿Y yo pretendo seguir con vida? Si sólo soy un desastre, estoy tan perdida que no sé por donde empezar a buscarme. Nadie me escucha, nadie entiende que ahora mi vida carece de sentido y con lo único que sueño es con mi muerte, las demás sólo son pesadillas. Pesadillas que se repiten una y otra vez, incesantes. 58 noches seguidas el mismo sueño y la misma pesadilla. Polos opuestos. La vida y la muerte. 
Soy consciente de lo que le han hecho a mi vida, la manera en la que la gente la ha destruido, y por tanto, la manera en la que me han destruido a mi. Por primera vez sé que es lo que quiero, y el camino para conseguirlo. Y es que todo es demasiado duro para mi, para mi significa no tener que seguir fingiendo nunca más.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Todos los días de mi vida

''Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos que ponen patas arriba nuestras vidas, son los que acaban definiendo quienes somos. La cuestión es que cada uno de nosotros es la suma de todos los momentos que hemos experimentado con todas las personas que hemos conocido. Un momento de amor total, físico, mental y de cualquier otro tipo de amor. Pues esa es mi teoría, que esos momentos impactantes definen quienes somos. Lo que nunca me había planteado es si algún día no recuerdas ninguno de ellos.''

viernes, 8 de noviembre de 2013

1801

Llega un momento en la vida de toda persona, que por una u otra razón, acaba decidiendo que no puede seguir así. Mi caso por ejemplo, el momento de poner una caducidad a todo lo que me rodea. La necesidad de escapar de aquí, la necesidad de morir de una vez. Me miro al espejo y pienso que no puedo más, que me doy tanto asco que no me puedo ver reflejada en el espejo sin llorar, que no soporto a la gente de mi alrededor. Que ya me he cansado de dar, y no recibir una mínima parte. Poco a poco se van amontonando las cosas hasta el punto que pueden conmigo y me entierran en lo más profundo del pozo. Y nadie me ayuda a salir de ahí, me ahogo y nadie se da cuenta, nadie se da cuenta de que ya he muerto por dentro.
“- Adiós - dijo la niña que creía ser fuerte, y se fue.”

lunes, 4 de noviembre de 2013

"Esta mañana me han dado una charla sobre la importancia del "te quiero", sobre la importancia que tienen estas dos simples palabras en nuestras vidas. Me han hablado sobre lo extremadamente importante que es decirlo a tiempo, cuando realmente se siente, porque ocurre a veces, que más tarde, por circunstancias de la vida, acabas lamentándote de no haberlo dicho. Cuando esas dos jodidas palabras te retumban dentro durante años y acaban por destruirte."
Otras veces acabas arrepintiéndote de haberlo dicho, a personas, o en circunstancias equivocadas.