Este es exactamente ese momento en el que te tumbas en la cama y menos dormir haces de todo. Imaginas una vida sin dolor, sin sufrimiento. Empiezas a sonreír como una tonta enamorada porque comienzas a imaginarte como sería una vida junto a él, imaginas que planeais cuantos hijos vais a tener y como van a llamarse. Deseas que tengas sus ojos y su sonrisa..
Te caes de la cama por soñar tonterías y vuelves a la realidad, al mundo este en el cual vives, un mundo cruel y sin escrúpulos.
Tus lágrimas comienzas a resbalar por tus mejillas, aunque te las seques una y otra vez siguen brotando más y más, lloras contra la almohada, con el rostro escondido, mientras intentas ahogar tu llanto en vano.
Pasan las horas y aunque la almohada está empapada, has acabado durmiendote entre llanto y llanto.
domingo, 2 de diciembre de 2012
Sonríe de día, llora de noche.
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