¿Dónde está esa chica fuerte que no lloraba? Pues se perdió con el paso del tiempo, se desvaneció, ha desaparecido. El reloj se rompió, ya no hace tic-tac.
Quedate ahí, en el marco de la puerta, y no se te ocurra pasar. No quiero que me veas llorar. Te oigo igual. No importa, no quiero que pases, no quiero que me veas con el rímel corrido y los ojos rojos. Eres preciosa de cualquier forma. Sabes que no es cierto, no mientas, está feo. Quiero ser el "Sí la tocas te mato" de alguien, quiero sonreír y hacer sonreír a los demás. No quiero ser perfecta, sólo quiero ser lo suficientemente buena. Quiero poder llevar la cabeza bien alta, sonriendo. Necesito sentirme diferente, no quiero mirar a los ojos y querer esconderme bajo la cama. No quiero castillos, ni sapos que se convierten en príncipes, quiero realidades. Quiero un mundo dónde todo sea posible, dónde no te miren mal por ser diferente. Quiero ser tu princesa y que me abraces hasta caer dormida. Quiero ser especial. Eres especial. En realidad no, no soy nadie, no soy nada, soy otra más de tantas.
Tú por sí acaso no rebases la línea roja pintada en la moqueta, no pases la puerta, no entres. No te quiero aquí. No al menos que sea abrazándome y dándome las buenas noches seguidas de un mi princesa.
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