lunes, 3 de diciembre de 2012

Sola, muerta.

Entonces observas que las agujas del reloj llevan tiempo paradas, tu cama está fría pese a que llevas 8 horas tumbada en ella. Gritas pero de tí no sale sonido alguno. Nadie te oye, nadie puede ayudarte. Te das cuenta de que estás sola, estás muerta.

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