martes, 2 de abril de 2013

Por un lo siento que llegó demasiado tarde

"Y entonces es cuando alguien con tu misma colonia pasa a mi lado, me quedo un segundo pensando de que me resulta tan familiar ese aroma, y así, como respuesta a mi pregunta recuerdo nuestras tardes encima del sofá, de fondo las voces de unos monólogos que te sabes de memoria, que cortas un beso para ir a la par que la voz, es ridículo pero haces que de mi salga una risa, y me miras como si fuese yo la rara.
No estamos solos, pero eso me da igual, y al parecer a ti tampoco te importa mucho, acaricias mi piel bajo mi blusa, ella intenta esconderse tras la pantalla del portátil, muerta de vergüenza. La miro y sonrío, está roja, pero no llega a igualarme. Tú sigues acariciando mis labios mientras yo siento que me tiembla cada centímetro de mi cuerpo. Me susurras al oído que soy preciosa y yo lo niego tantas veces como lo dices. Quisiera estar a solas contigo, que el tiempo se parara y no tuviésemos que dar explicaciones a nadie. 
Te levantas y nos dejas solas en la sala, ella me mira y sonrío, me levanto y te sigo. Estas mirando el horizonte desde la ventana, te miro desde el marco de la puerta. Me haces sentir tan pequeña, tan poca cosa, pero a la vez siento algo que nadie más ha podido despertar. Me acerco a ti y te beso, se para el mundo para mí, solo existes tú y tu mirada, esa que me vuelve tan loca. Solo un ¿Qué hacéis? procedente de la sala me saca de aquel trance."

Todo aquello fue maravilloso mientras duró, pero dicen que nada dura para siempre, ni lo bueno ni lo malo. Y ahora que ya son ocho meses después, qué he cambiado y aprendido, me doy cuenta que ya no eres el único que puede hacerme tocar el cielo. Que han sido muchos cambios, en lo que a mi me parece, muy poco tiempo. Pero es algo curioso, porque a todas las personas que quiero acabo perdiéndolas, de un modo u otro. Y siendo sincera, no estoy dispuesta a perder a nadie más. Me tragaré el orgullo cuantas veces sea necesario, moriré mil veces si se requiere. 

Sé que es demasiado tarde para cambiar nada de lo que hice, y me duele la manera en la que ya nadie está. Que no hay nadie que cuente conmigo ni que confie en mi. Pero soy persona y como tal me equivoco, me duele decir que tenéis razón y que seguramente solo haya sido una completa egoista a lo largo de toda mi vida, pero una egoista que hubiese dado la vida por todos y cada uno de vosotros. También me duele decir que esta situación está marcando mi vida, y como tal, estoy acostumbrandome a ello. Y de la misma manera en la que yo os he fallado a vosotros, vosotros me habéis fallado a mi. Todos nos merecemos segundas oportunidades, y yo no creo ser menos. Sé que de estable tengo lo mismo que de rubia natural, y naturalmente un lo siento a estas alturas os dé igual, pero no importa, yo necesito decirlo, y lo hago de corazón. 


Un lo siento por todos aquellos que llegaron demasiado tarde.

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