domingo, 6 de octubre de 2013

“Quizás este disparatado dolor sea menor cuanto más pequeña me haga.”

Duro invierno que me espera, aún queda la mitad del otoño, pero por las noches ya necesito a alguien a mi lado. Si el amor fue creado para los suicidas que apunten una más a la lista. Ya no lloro, ya no puedo, soy un manojo de nervios y una esclava de mi misma. Tus besos en mi cuello como droga antidepresiva, tu olor en mi piel y una muerte segura después de esta noche. Sólo las sábanas son testigo de lo que sucedió, una noche entre gemidos y sonrisas. Sobretodo la mía, mientras te miraba encima mío. Que largo se hace el tiempo cuando empieza el frío. Que cortos saben tus besos y tus caricias en mi espalda. Como duele tu perfume en mi piel y saber que eso es todo lo que tengo. Probablemente este invierno sea parecido al anterior, con mi manta y las horas frente al ordenador, pero sin tus piernas de por medio.
Alargo las despedidas por si no vuelvo a verte, por si esto se acaba aquí y ya no hay marcha atrás. Despedidas con lágrimas. Palabras que te dejan sin palabras. Que sorprenden, que despistan. Esa sensación que dejaste cuando te fuiste de mi cama, que me pesaba hasta la sombra. Pisadas grises, autobuses llenos, páginas de libros en las que perderte y perder de vista al resto. Risas. Y prisas por contestarte. Por comerte la boca, por follarte en sueños. Prisas por respirar tu aliento o acariciar tu sonrisa. A veces la vida no sigue, a veces solo pasan los días, y tú con ellos, poco a poco, mientras observas desde una esquina. Que vivo con la maldita costumbre de ilusionarme, y luego llevarme la hostia. Que busco ansiosa un clavo que me quite otro clavo, pero esto no funciona así, al final acabaran por quedarse dentro los dos. Vivo viendo la pena reflejada en el espejo.
¿Y si ahora decido ser egoísta y por primera vez luchar por lo que quiero? Luchar por un invierno entre tus piernas, con tus besos en mi nuca y tus manos en mi espalda. También podría darme media vuelta e irme, pero yo no soy de esas, quedarme al margen no es mi estilo. 

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