domingo, 13 de octubre de 2013

Aprendamos a vivir como el poeta suicida.

“Yo no he llegado al punto y final,
al punto y final se llega cuando mueres
o cuando has conseguido olvidar.
Pero ni he muerto ni sé olvidar.
Por lo tanto sigo viva, o eso dicen
para la mia desdicha, y la tuya
y mientras siga en este puto mundo
yo viviré en los puntos suspensivos.

Que estoy cansada de dar tanta vuelta,
sin sentido, porque esto no lo tiene.
Que estoy dispuesta a dejarlo todo atrás. 
Dispuesta a parar e irme en tu busca.
Que yo quiero ser el punto y seguido,
contigo, y solo contigo amor mío.

Ya pueden follarles al punto y final,
a las despedidas, a los llantos y al olvido.
Porque sabes tan perfectamente como yo,
que duelen. Llegan a doler no poco,
más bien hasta el límite de lo prohibido.
Aferrémonos al último resquicio de esperanza

Ahora es cuando yo te digo,
seamos el punto y continuará,
de esta nuestra historia.
O el punto y seguido, o el punto que quieras,
pero que continúe por encima de todo,
que continúe para toda la vida.”

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