sábado, 23 de agosto de 2014

Y a una mezcla de noches vacias

Los había jodidamente bonitos, pero tus ojos.., tus ojos eran otro puto rollo.
Eras como confundir a la aurora boreal con el arco iris, parecido en apariencia pero con otra física diferente.
Seguirás siendo la mirada más fría que quemaba con más ganas en la que nunca había vivido.
Y tus besos seguirán siendo esos de los que me colgaba de buenos días y de buenas noches.
Que no te engañen que no había punto de comparación. No era lo mismo el porro y sexo con otros que el sexo y porro contigo.
Ni el sexo sabia a sexo cuando rompiamos los muelles de la cama, ni el porro sabia a porro cuando fumabas en mi cama.
Algo así como comparar el helado de chocolate con el resto, todos están jodidamente ricos, pero el de chocolate les da mil vueltas a todos. Y eso se sabe aquí y en la China.
Pues igual pasaba contigo, con tus besos y caricias y con las noches de hacernos el amor.
Las putas noches de quedarme despierta para pensarte en silencio. Que para joderte en sueños prefería no joderte.
Y claro, ahora ya no estas, y las noches me saben a soledad y la ausencia de tu presencia me roba momentos de sueño. 
La cama me queda grande, y me falta alguien que me tire de la ropa.
Y si aun quieres saber algo, decirte que 
la gente lo sabia, sabian que no eras comparable a los demás ojos bonitos.

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