Quisiera ser ese nada que lo cambia todo, pero siempre soy ese nada que se ahoga. Éste será un frío invierno, será duro, como el anterior. Con la única diferencia que ya no tengo miedo a perder a esos que, según ellos, aún les importo. Ahora mismo, mientras escribo estas líneas, solo llego a pensar en mi propia muerte, y me hace preguntarme en sí alguien se percataría de que ya no estoy. Estos días no están siendo fáciles, demasiadas cosas en la cabeza y mucho rencor acumulado.
Quiero gritar, quiero llorar y desahogarme, necesito irme otra vez de esta mierda, no puedo evitar pensarlo, pero no puedo volver. ¿Otro curso igual? No podría soportarlo. No quiero seguir con esto, ahora mismo no quiero seguir con mi vida.
Y el último pilar se cayó.
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