Pienso en hace diez meses y me veo igual, sentada delante del espejo, llorando, sangrando. Las voces han vuelto a ganar. Al final acabaré haciendo daño a alguien importante de mi vida.
Volvía a sentir que podía comerme el mundo, ahora siento que el mundo me come a mi. Vueltas en la cama y en la cabeza, daños colaterales en las muñecas.
Dicen que el dolor te hace más fuerte, seamos sinceros, el dolor es una mierda, te hace sangrar, te rompe la humanidad. Sabes que estas mal, cuando aunque te bebas la botella de vodka sigues sin anestesiarte.
Todo ocurrió tan despacio pero tan deprisa al mismo tiempo, deprimiendo cada célula de mi ser pensando que no soy lo que debería ser.
Últimamente extraño tantas cosas, entre ella mi maldita estabilidad mental, estoy harta de subir y bajar sin sentido, de frenar y correr, de correr y frenar cada dos por tres. Estoy harta de poder recordar, sólo quisiera olvidar todo aquello que me dañó.
La misma canción otra vez, creo que ya es hora de parar, de olvidar. De dejar de existir.
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